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BeFY Cloud

Tu clienta reserva sola. Tú atiendes.

Agenda, caja y reservas por WhatsApp para salones, barberías y spas.

Ella escribe a tu WhatsApp de siempre, elige servicio, colaborador y hora entre los huecos que de verdad tienes libres, y la cita entra en la agenda. Tú no escribes ni un mensaje. Y cuando llega, se le cobra y sale su factura electrónica sin cambiar de programa.

Para salones de belleza, peluquerías, barberías, centros de estética, spas y centros de masajes.

VálidoProveedor de servicios certificado por la DGII

Quién trabaja con BeFY

Bloom Studio

Salón de belleza especializado en pelo rizo

Más de 500 citas al mes

Cómo entra una cita

La reserva ocurre dentro de un chat

No hay una página aparte que la clienta tenga que aprender a usar. Le escribe a tu número de WhatsApp, y el bot le va dando lo que tú tienes configurado: tus servicios con su precio y su duración, quién los atiende y los huecos que quedan libres de verdad en la agenda de esa persona.

Lo de al lado no es una recreación: es el guion del bot, tal cual, y es lo que tu clienta va a leer en su teléfono.

Y después, sin que escribas nada

La agenda se defiende sola

Se le recuerda tres veces

A 24 horas, a 5 horas y a 1 hora. Y hay una decisión de dinero detrás: Meta cobra las plantillas, pero todo lo que se contesta dentro de las 24 horas siguientes al último mensaje de la clienta es gratis. Si ella responde al primer aviso, los otros dos no cuestan nada.

Ella misma cancela o mueve

Desde el mismo chat, sin llamar a nadie. El hueco se libera en la agenda y queda disponible para otra.

La que viene siempre, se agenda sola

La clienta del jueves a las nueve no se vuelve a agendar cada semana: se define la regla una vez y las citas se generan solas. Al cambiar una, el sistema pregunta si es solo esa o toda la serie.

Para quién es

Si vives de la belleza, esto es para ti

Da igual que sea un salón, una peluquería, una barbería, un centro de estética, un spa o un centro de masajes: el trabajo se organiza igual —una agenda, unas manos y un tiempo que se vende— y se pierde el control en los mismos cuatro sitios.

Todo está en tu cabeza

Quién viene, a qué hora, cuánto cobra cada servicio y a quién le toca. Si faltas un día, el negocio se frena. En BeFY vive fuera de tu memoria.

WhatsApp por un lado, cuaderno por otro

Las reservas en el chat, la caja en un cuaderno y las comisiones en una hoja que alguien cuadra el domingo. Aquí es el mismo sitio, y las tres cosas se hablan.

La silla vacía

Una clienta que no llega es una hora que no vuelve. Se le recuerda tres veces sin que tú escribas nada, y si cancela, el hueco se libera para otra.

Y ahora, la DGII

Un centro de belleza también factura, y la Ley 32-23 también lo alcanza. La factura electrónica sale del mismo cobro, no de otro programa.

Qué trae

10 aplicaciones, y ni una de relleno

Qué entra en cada plan está en la página de precios.

  • Agenda

    El día por colaborador, con la duración que cada servicio ya trae. Citas que se repiten solas, ausencias y horarios por persona.

  • Caja

    Cobra el servicio y el producto en el mismo ticket, divide el pago y cierra el día cuadrado.

  • Clientes

    La ficha con su historial, sus preferencias, sus varios teléfonos y los puntos que acumula.

  • Colaboradores

    Quién atiende, quién cobra comisión y quién entra a qué. Con la nómina saliendo del trabajo real.

  • Ventas

    Ofertas, precios y qué servicio deja más, con el detalle de lo vendido.

  • Compras

    Proveedores, facturas y la mercancía que entra al centro.

  • Inventario

    Cada producto con dos existencias: la que se vende y la que se gasta atendiendo. Con traspaso entre las dos.

  • Contabilidad

    e-CF, ITBIS, comprobantes, cuadres y declaraciones. La DGII también llega al cuidado personal.

  • Dashboard

    Lo del día de un vistazo: caja, citas y qué se movió.

  • Configuración

    Servicios y sus duraciones, horarios, sucursales, cajas, NCF, certificado y el bot de WhatsApp.

Precio

Los colaboradores no cuentan plazas

Entra todo el equipo que tengas, sin pagar por cabeza. DesdeRD$1,500 al mes con la agenda, la caja y la factura electrónica que exige la DGII. El plan que más se contrata esInicial, a RD$2,500al mes, que es el que añade las reservas por WhatsApp, la nómina y las comisiones.

Preguntas

Lo que se pregunta antes de cambiar de sistema

¿Mis clientas tienen que instalar algo para reservar?

No. Reservan por WhatsApp, en tu mismo número, escribiendo como le escriben a cualquiera. El bot está construido sobre la API oficial de Meta, así que los mensajes salen de tu número de negocio y no de uno prestado.

¿Cada colaborador ve la agenda completa del centro?

Cada quien tiene su propia entrada, con su día, sus clientas y sus comisiones. Lo que ve depende de tres cosas distintas que se configuran por separado: a qué entra, si atiende y si cobra comisión. Una recepcionista no atiende; una dueña que además trabaja, sí.

¿El producto que gasto atendiendo también se descuenta?

Sí, y va aparte de lo que vendes. Cada producto lleva dos existencias —la de venta y la de uso— con traspaso entre ellas. Sin eso, el tinte o el aceite que se gasta atendiendo saldría del mismo saldo que el que se vende en la vitrina, y ninguno de los dos números serviría.

¿Sirve si tengo más de un local?

Sí. Cada local tiene su agenda, su caja y sus colaboradores. El plan Sucursal se factura por local.

¿Y la nómina de los colaboradores?

Sale del trabajo que ya está registrado: cada servicio cobrado deja su comisión. No se recalcula a mano al final de la quincena.

Te lo dejamos montado

Cargamos tus servicios con su precio y su duración, tus colaboradores y sus horarios, y conectamos tu WhatsApp. Tú abres el lunes con la agenda funcionando, sea un salón de tres sillas o un centro de estética con seis cabinas.

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